Asignación de Emisiones

Cuando se decide realizar un reporte de emisiones de alcance 3, muchas veces se requiere realizar una asignación de emisiones, especialmente cuando se usan fuentes de datos primarios de proveedores u otros miembros de la cadena de valor.La asignación de emisiones se hace necesaria cuando la información de emisiones entregada corresponde al total de una planta o proceso que tiene distintos productos de salida y que no son todos insumos de la cadena de valor analizada.

La asignación de emisiones de alcance 3 no suele requerirse cuando se trabaja con fuentes de datos secundarias, ya que en este caso suelen usarse factores de emisión específicos.

En general se debe intentar evitar tener que realizar asignaciones de emisiones, ya que agrega incertidumbre a las estimaciones de emisiones asociadas a cada producto.. Algunos métodos para poder evitar la asignación de emisiones es obtener información más desagregada por parte del proveedor del producto, utilizar modelos para determinar las emisiones asociadas a cada producto o realizar mediciones adicionales en la línea de producción de cada producto por separado.

Metodología de asignación de emisiones de alcance 3

Pese a que existen algunas metodologías generales recomendadas, cada empresa debe definir la metodología más apropiada para realizar sus asignaciones, pudiendo desarrollar su propia metodología específica para el producto o proceso analizado, siempre que esta refleje mejor las emisiones asociadas a cada producto.

Debe considerarse que el uso de distintas metodologías llevará probablemente a distintos resultados, por lo que se recomienda realizar análisis de sensibilidad entre distintas metodologías antes de elegir la que se utilizará. El uso de distintas metodologías para asignar emisiones a distintos productos de una planta o proceso puede llevar a sobre o subestimaciones de las emisiones del proceso general, por lo que una vez seleccionada una metodología para un proceso, esta debe aplicarse a todos los productos que comparten ese proceso.

Para realizar la asignación de emisiones, la empresa debe obtener de su proveedor el total de emisiones de GEI asociadas al proceso o planta donde se procesa el producto, la proporción de participación, en unidades físicas o económicas, del producto de interés para la empresa y el porcentaje de ese producto que es destinado a la empresa interesada.

La siguiente figura presenta un árbol de decisiones que debe tener en cuenta la empresa al momento de realizar asignación de emisiones.

 

Árbol de decisiones para definir la asignación de emisiones.

Las metodologías para realizar las asignaciones pueden dividirse en dos grandes grupos: las asignaciones físicas y las asignaciones económicas.

Asignaciones Físicas

Las asignaciones físicas asignan emisiones a cada producto en proporción a la masa, volumen, número de productos, contenido energético y otras unidades físicas que tenga el producto respecto de la producción total de la planta o proceso.

Este tipo de asignaciones son las más ocupadas, y se recomienda su uso cuando distintos productos que requieren relativamente los mismos materiales y trabajo tienen valores de mercado muy diferentes. Un ejemplo clásico de esto son dos productos muy similares pero que uno de los dos considera el pago de alguna patente comercial (por ejemplo: medicamentos).

También se utiliza este tipo de asignaciones cuando las emisiones están evidentemente asociadas a una característica física del producto; por ejemplo: el transporte de múltiples productos en el mismo camión.

Asignaciones Económicas

Las asignaciones económicas asignan emisiones a cada producto en proporción al valor de mercado del producto en relación al valor de mercado del total de la producción del proceso o planta analizados.

Este tipo de asignación debe ser utilizada cuando una planta o proceso produce un producto principal y un co-producto residual que tiene un valor de mercado mucho menor que el primario. Un ejemplo de este caso es la escoria del proceso de fundición de acero que se vende a la industria del cemento. Si bien la escoria no es un desecho, y aunque la escoria represente volúmenes o masas similares a los del acero, la producción de la empresa está centrada en el acero, por lo que es a este último al que se le asigna la gran mayoría de las emisiones.

Otro caso en que conviene usar este tipo de asignación es a los desechos de los procesos. Los que pueden tratarse como un producto (output) del proceso, pero al cual no se le asigna emisiones de GEI, debido a que su valor de mercado es cero.

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